Romería entre los Santuarios de Serrano y Pozuelo

Un años más, os animamos a asistir  el día 21 de Mayo, a la  Romería que habrá desde el Santuario de Serrano al Santuario de Pozuelo. Se saldrá después de la misa de Serrano, y estará preparado para que puedan asistir toda la gente que lo desee, incluso para niños pequeños, ya que habrá diferentes alternativas en el camino.

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A la llegada al Santuario de Pozuelo se rezará una oración y luego habrá una comida benéfica. Para más información pinchar aquí

 

Rosario en el mes de Mayo

MES DE MAYO, MES DE MARÍA

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Como todos los años, queremos recordaros que se rezará el Santo  Rosario durante el mes de Mayo en los Santuarios de Pozuelo y de Madrid, antes de las misas de por la tarde. Os animamos a todos a que nos unamos en oración con María nuestra Madre.

En el Santuario de Pozuelo será a las 19,30 h antes de la misa de 20,00 h

En el Santuario de Madrid, será a las 20,00  antes de la misa de 20,30 h

Los viernes se rezará el Rosario para los niños,  a las 18,30

 

 

Nuevos nombramientos

Con gran alegría os comunicamos que ha sido nombrada la Hna. Maria del Mar, asesora de la Liga de Familias.

Estará tres semanas en Madrid y una en Cataluña, haciendo las labores que ejercía hasta ahora.Muchos de vosotros ya la conocéis por su misión con la Virgen Peregrina y las  Misiones Familiares.  Queremos darle la bienvenida  y le deseamos lo mejor, para este próximo curso.

Imagen relacionadaTambién queríamos comunicaros el nombramiento de la Hna. Sylvia María,  como Maestra de Novicias en el Santuario Original, en Schoenstatt, Alemania.

Os pedimos oraciones para las dos en sus nuevas misiones.

ORACION DEL PAPA FRANCISCO

Dios de Misericordia, te pedimos por todos los hombres, mujeres y niños que han muerto después de haber dejado su tierra, buscando una vida mejor. Aunque muchas de sus tumbas no tienen nombre, para ti cada uno es conocido, amado y predilecto. Que jamás los olvidemos, sino que honremos su sacrificio con obras más que con palabras.

Te confiamos a quienes han realizado este viaje, afrontando el miedo, la incertidumbre y la humillación, para alcanzar un lugar de seguridad y de esperanza. Así como tú no abandonaste a tu Hijo cuando José y María lo llevaron a un lugar seguro, muéstrate cercano a estos hijos tuyos a través de nuestra ternura y protección. Haz que, con nuestra atención hacia ellos, promovamos un mundo en el que nadie se vea forzado a dejar su propia casa y todos puedan vivir en libertad, dignidad y paz.

Dios de misericordia y Padre de todos, despiértanos del sopor de la indiferencia, abre nuestros ojos a sus sufrimientos y líbranos de la insensibilidad, fruto del bienestar mundano y del encerrarnos en nosotros mismos. Ilumina a todos, a las naciones, comunidades y a cada uno de nosotros, para que reconozcamos como nuestros hermanos y hermanas a quienes llegan a nuestras costas.

Ayúdanos a compartir con ellos las bendiciones que hemos recibido de tus manos y a reconocer que juntos, como una única familia humana, somos todos emigrantes, viajeros de esperanza hacia ti, que eres nuestra verdadera casa, allí donde toda lágrima será enjugada, donde estaremos en la paz y seguros en tu abrazo.

LA FE PRÁCTICA EN LA DIVINA PROVIDENCIA

Hna. María del Mar Parés- Abril 2016

La Fe Práctica en la Divina Providencia es una pieza clave dentro de la espiritualidad de Schoenstatt, tanto es así que sin ella Schönstatt no existiría. Los schönstattianos, cuando sellamos nuestra Alianza de Amor con María, nos unimos especialmente a nuestra Madre del Cielo. Desde ese momento, Ella pasa a ser de manera sobresaliente nuestra Educadora y como tal nos va enseñando su misma manera de ver la vida, como Hija predilecta del Padre Eterno que confía plenamente en su Divina Providencia. María nos acerca al Dios de los Cielos y nos enseña a amarlo como nuestro Padre y a verlo como ese Dios personal que está preocupado por nuestra pequeña vida y a quién le importan nuestras alegrías y penas.

Nuestro Padre y Fundador lo aprendió también de María desde su consagración a Ella a los 8 años. En aquel entonces, a través de María, aprendió a entregar sus nostalgias y sus sufrimientos de niño en aquel inhóspito orfanato y a descubrir las pequeñas y grandes alegrías de la vida diaria. Se ejercitó tanto en esto que, más tarde, ante cualquier acontecimiento de la vida, pequeño o grande, siempre se preguntaba: ¿Qué quiere decirme Dios con esto? ¿Qué me pide ahora? Y de acuerdo a ello actuaba.

Fue así como fundó Schoenstatt, por un acto de fe en la Divina Providencia, y como fue guiando la  construcción de esta gran Obra divina. El Padre no tenía planes personales, únicamente su gran plan era dejarse guiar por el plan de Dios y dejarse usar como su pequeño instrumento. Esta fe práctica en la Divina Providencia fue la que le daba la certeza de ir respondiendo en todo a la voluntad de Dios. Y por esa fe creció tanto su seguridad que se convirtió en una seguridad inamovible, su fortaleza con la que venció todas las dificultades y su firmeza en las decisiones, tal como la del 20 de Enero de 1942 que sólo puede entenderse a la luz de esta fe. Sobre el fundamento de esta fe creció el castillo de la Obra de Schoenstatt y nada ni nadie puede entenderse sino es bajo el prisma de esta fe.

Así lo manifestó nuestro Padre en una ocasión: “Esta es la fe que de manera tan victoriosa ha guiado a Schoenstatt en los años transcurridos. La fe, que nos fue regalada como un libre regalo desde lo alto. Esta es la fe que más y más ha ganado la victoria sobre todo lo puramente humano. Esta es la fe providencial sin la cual no tenemos derecho a existir. La fe providencial de la cual yo personalmente estoy convencido que nos fue implorada, que siempre nos será implorada, en el Santuario, por la querida Madre de Dios como nuestro carisma”. P.K. 

Pidámosle  pues a María que implore desde nuestro Santuario, para todos nosotros, esta misma fe que regaló al Padre y con la que venció todas las batallas de la vida. 

Con Ella podremos ver la vida con una nueva luz. Yo me lo imagino así: es como si pasáramos de padecer miopía a ponernos unas gafas que nos permiten ver la vida con otro brillo, con una nueva luminosidad. Y es que es una luz que no se apaga nunca y menos aún cuando la vida se vuelve oscura y gris por las cruces o sufrimientos que nos toque sobrellevar. No, esa lámpara sigue iluminando aún con mayor intensidad porque se alimenta de la firme convicción: “Dios es Padre, Dios es bueno y bueno es todo lo que Él hace y permite”.

En este sentido, os invito a rezar con nuestro Padre y Fundador:

“ También así quieres actuar en nuestro Santuario fortaleciendo la fe de nuestros débiles ojos, para que contemplemos la vida con la mirada de Dios y caminemos siempre bajo la luz del cielo.

Haz que esa luz me ilumine, y mire con fe cómo el amor del Padre me acompañó en este día. Fidelidad a la misión sea mi agradecimiento por sus innumerables dones.” (HP 213-214)

¿QUIERES SER MISIONERO DE LA VIRGEN PEREGRINA?

Los misioneros de la Virgen Peregrina son los ojos, las manos y el corazón de María. María es la primera misionera, la primera evangelizadora. Lo fue hace 2000 años y lo sigue siendo hoy, y nosotros nos ponemos a su disposición para ayudarla en su misión.

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La Virgen Peregrina es una imagen de la Virgen de Schoenstatt que sale del Santuario y va al encuentro de todos, de las personas y las familias que la quieran recibir en su casa. En cada visita Ella nos acerca a su Hijo Jesús y regala en cada hogar las gracias del Santuario: cobijamiento, transformación interior y envío apostólico.

 “Que mejor regalo que  darle a la Virgen a quien quieres , …a quien la necesita ” El domingo 24 se bendecirán y recogerán las imagenes en las misas de los dos santuarios de Madrid. Todos aquellos que estéis interesados os podéis poner en contacto con las Pastorales o en el Mail  snvirgenperegrina@gmail.com

¡¡¡Hazte Misionero de María!!!

“Querida Madre del Señor y madre nuestra… Edúcanos a ser tus misioneros para este siglo, en alianza solidaria con el Papa Francisco.” (P. Pedro Pergañeda)

Escucha la motivación de la Hna. Mónica María aquí.

¿Cómo vivo esta Cuaresma Misericordiosa?

Cuaresma Misericordiosa

 

¿Cómo vivimos la Cuaresma dentro de este año Misericordioso?

Son muchas las preguntas que me vienen a la mente. Muchas preguntas con falta de respuesta. Si las supiéramos, seguramente sería todo mucho más fácil. Pero así y  todo, como somos unos afortunados, tenemos la fe que nos hace creer en todo aquello que leemos en los evangelios y que nos cuenta Jesús en muchas de sus parábolas.

¿Cómo es nuestro comportamiento y cómo enfocamos nuestra vida dentro de esta Cuaresma? Hemos asistido a muchos Retiros y Adoraciones que nos hacen pensar en este tema, y gracias  a Dios, algunas veces nos sacan de dudas.

Tenemos tres pilares que son: la oración, el ayuno y la limosna. Nos hablan del amor, que es lo más importante, nos hablan de que imitemos a nuestra Madre, a nuestro Padre. En la misa del día de San José, nos decían que fuéramos como él. Dar cariño, como el que él daba a María. Hacía la voluntad del Padre. Comentaba uno de los Padres en la homilía, que le impresionaba con la rapidez que hacía su voluntad: “Cuando lo sabía, lo ponía en práctica”. ¿Somos nosotros como él? ¿Hacemos la voluntad del Padre como él? ¿Igual de rápido?

Es cierto que muchas de nuestras dudas es saber lo que nos pide el Señor en cada momento, por eso tenemos que tener el corazón abierto,  para descubrirlo. Evidentemente, a mí por lo menos, todavía no me ha hablado Dios en sueños,  (que yo sepa) pero sí es cierto, que debemos estar alertas para saber qué nos pide, por muy insignificante que parezca. El otro día leía dos frases que me parecieron preciosas: “Casi todo lo que realice, será insignificante, pero es muy importante que lo haga”. “Amor y verdad son dos cosas de Dios, la verdad es el fin y el amor es el camino”.

Creo que si hacemos caso de estas dos citas, las cosas en nuestra vida podrían cambiar, y viviremos de una forma especial muchas de las cosas que nos ocurran en nuestra cotidiana vida. Si hacemos las cosas por amor a Dios, será más fácil, y como he comentado en otras ocasiones, siempre es más fácil si nos apoyamos en la oración.

¿Qué cosas nos impiden estar cerca de nuestro Padre? ¿Cuáles son los obstáculos que nos encontramos en nuestro camino? Algunos, nos parecen insignificantes, pero son verdaderos muros para acercarnos a Él. El otro día, en una maravillosa Adoración sacaban a relucir esas barreras que nos hacen el camino más empinado:  “no miramos el dolor de los más cercanos, no querer mirar mis miserias, mis debilidades, tengo miedos que no reconozco, angustias, y me pongo cadenas a mí mismo…..” es que , ¿No miramos a Dios?.

Pero ¡Qué ciegos somos!  Dios mío…!!! Abramos el corazón y dejémonos tocar por el abrazo misericordioso de nuestro Padre. Ayunemos, como dicen los Padres, de todo aquello que nos hace alejarnos de Dios. ¡No seamos necios!  ¡Somos unos privilegiados, lo tenemos todo, todo lo mejor que es el amor de Dios, su abrazo, esas manos misericordiosas que se posan en nuestros hombros, y que siempre están allí, aunque nuestros hombros no estén, pero están ahí, esperándonos!… ¡esas manos amorosas…!

He conocido algunos casos de gente que ha vivido con miedo durante un tiempo, con inseguridades, con angustia, y en cuanto han abierto su corazón y han visto verdaderamente la misericordia de Dios, han sido las personas más felices del mundo  dando testimonio de su experiencia y siendo instrumento para los demás, para esa gente que también se encontraba angustiada y con falta de paz y esperanza. Y verdaderamente es maravilloso.

Sólo Dios puede quitarnos los miedos, y aunque volvamos a caer por nuestra torpeza humana, también María, nuestra Madre, seguirá  sujetándonos la mano, como decía el Papa, para que sigamos el camino hacia el Señor.

¿Cómo nos damos a los demás? ¿Qué limosna damos?

Jesús dio su vida por nosotros. ¡SU VIDA! Realmente cuando pensamos esta realidad ¿nos damos cuenta de la profundidad que tiene? ¿Qué damos nosotros en nuestra vida?

Creo que tenemos confundidos los valores, somos pecadores y  nos aferramos a lo material. Basamos lo que tenemos en las cosas terrenales y creo que deberíamos cambiar este concepto  para vivir más libres. Libres en la verdad.  Hay gente que no tiene nada, pero lo da todo, como en el Evangelio. Hay gente que lo tiene todo, o eso cree, pero en el fondo no tiene nada, y eso es porque les falta amor dentro de su corazón.

Me encantaría ser de esas personas que llena el corazón de los demás, que dentro de mis limitaciones pueda hacer esbozar una sonrisa, o dar un abrazo amoroso cuando alguien se encuentre derrumbado, hacer saltar lágrimas de alegría, o escuchar gritos de júbilo. Nuestra meta es hacer la voluntad del Señor y mi deber, es  hacer felices a los demás dándoles lo que Dios ha puesto en mi camino. Y cuando lleguen momentos tristes o  de sufrimiento, poner mis manos sobre sus hombros para darles el consuelo y  el amor que necesitan. Quiero parecerme a mis Padres del Cielo porque gracias a ellos soy todo lo que soy, y tengo lo que tengo y debo ser  enormemente agradecida por el regalo que me han hecho. No quiero irme del Hogar y abandonarlo todo. El Hogar que necesito es el corazón de mi Padre.

En esta Cuaresma Misericordiosa tan especial, sólo pido a Dios que no perdamos nunca los verdaderos valores de nuestra vida. Estamos aquí, para ser verdaderos instrumentos para el mundo, para ser misioneros de la Palabra de Dios, y eso lo haremos si nos apoyamos en los tres pilares: no nos olvidemos de la oración, recemos para saber lo que me pide Dios en cada momento, ayunemos de lo que nos aleja de nuestro Padre, y que la limosna que demos a los demás, además de dar de comer al hambriento, dar de beber al sediento, y vestir al que no tiene, también sea: una sonrisa , un abrazo,  un apretón de manos, una conversación,  y todo ello  lo hagamos desde lo más hondo de nuestro corazón.

Mica, Marzo 2016