La familia Catalana agradece al P.Carlos por los 16 años de entrega

 

La familia Catalana agradece al P.Carlos por los 16 años de entrega

imageEste pasado fin de semana en el Santuario Valldoreix (Barcelona) el padre Carlos dió el relevo al P Borja, tras 16 años acompañando como asesor a toda la familia en Cataluña.(Barcelona, Tarragona, Girona).Os adjuntamos un testimonio de la historia de estos años llenos de Gracias de la Mater y de Amistad.

«Este fin de semana tuvimos la despedida del Padre Carlos después de 16 años como asesor en Catalunya.

imageFue un encuentro donde revivimos con agradecimiento y nostalgia grandes hitos vividos como Familia: el jubileo de los 100 años, los 10 años del Santuario de Valldoreix, la visita de la Virgen Peregrina Europea, Santuarios Hogar, Alianzas de Amor, Bodas, Bautizos, Comuniones…Pincha más abjo para seguir leyendo

Viendo las fotografías de estos últimos 9 años, quedabas abrumado de la labor incansable del Padre Carlos, que no se limitaba a pastorear Barcelona, sino que también se desplazaba y acogía las realidades de Girona y Tarragona.
En esta tierra algo hostil, de pastoral de frontera, la Mater nos ha regalado este tiempo a un apóstol entregado a su misión.
Además de atraer nuevos corazones, ha unido y fortalecido los vínculos entre la Familia Catalana, ha formado dos nuevos grupos de militantes de la Liga de Familias y también ha sido puente entre las Familias de Catalunya y Madrid sobretodo gracias a las Misiones Familiares.

imageSu gran amor a María, su humildad, su capacidad de contraer vínculos, su ser misericordioso… como rayos de un sacerdote traspasado por Cristo han sido luz y esperanza para muchos de nosotros.
Estamos ligados como comunidad de corazones, como quería nuestro Padre Fundador y por eso la despedida es un desgarro, pero creemos que ese dolor, la Mater lo acogerá como Capital de Gracias para hacer crecer nuestra Familia Catalana. Es también fundamento para las próximas generaciones.

Agradecemos también al Padre Borja al querer venir y tomar el relevo, le acogemos desde ya y esperamos que sea también testigo de grandes milagros, esos que están escondidos en el corazón donde Reina Nuestra Señora.
Gracias Padre Carlos, gracias a la Comunidad de los Padres de Schoenstatt, gracias Mater!”
Jose y Cristina.

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imageQueridos todos:
muchas gracias padre Carlos. Gracias por su cercanía, esa cercanía con la que siempre me he sentido acogida. Conocía un Dios lejano, que me juzgaba por mi cumplir, conocía un Dios al que temía molestar por no ser perfecta, conocía un Dios que esperaba mi virtud, para sentarse a hablar conmigo de anhelos de cielo. A su lado, acompañando y queriendo mi pequeñez, esa visión de Dios, ha cambiado. Por su amor personal, he podido sentir el amor personal de Dios, un amor de predilección, por la que me siento tantas veces “ la niñita de sus ojos” como decía Santa Teresita. Ahora ya siento a Dios hablando conmigo sin más, sin ningún motivo, sin necesidad de que sea nada más que yo misma con mi miseria, y es gracias a usted.

Por muchas palabras que escribiera ahora , no podría reflejar mi gratitud, nuestra gratitud. Así que solo un GRACIAS final en grande, bien grande, y un largo silencio, que recoja la profundidad de todo ese amor recibido de su parte.

Sé que Dios me pedirá cuentas por este regalo que me ha hecho de tenerle tantos años a mi lado. Hoy tengo una gran pena, pero siento una enorme gratitud y privilegio, de haber sido hija suya. Es fácil ser hija con tan buen padre. Hoy más que nunca, me enamora e impulsa el lema “Desde el fuego del padre”, tomando el doble sentido de la que ha sido su presencia también en mi vida. En ese fuego, le tengo presente padre, y desde ese mismo fuego pido ser, al igual que usted, ese schoenstatt para el mundo.

Se lleva un trozo grande de mi corazón, el mio ya lleva fundido su nombre, le echare de menos padre Carlos.

Con todo mi cariño

Su hija Maria.

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Ya llega el “finde” del Padre!!!
Mes a mes, durante 9 años se ha ido escribiendo una historia de bendiciones para la familia Catalana.
En nuestra casa, los fines de semana que venía el Padre estaban marcados en el calendario de la cocina, pues cuando él venía ya casi no cabía nada más y han sido para nosotros fuente de vida. Siempre agradeceremos que él haya sido instrumento en momentos muy importantes en la vida de sacramental de nuestros hijos y para nuestra vida como hijos de Schonstatt.
Personalmente su visita mensual ha ido creando un ritmo en mi alma. Sabía que en mitad del ajetreo, cada mes había un momento de descanso, de paz, de encuentro con el Padre que viene a buscar a su hijo de una manera más palpable. Un momento para aprender a confiar, para volver a empezar y a enamorarme de la vida que Dios me ha regalado.
En medio de los intensos fines de semana que él tenía en Cataluña, ver como podía dedicarme un tiempo personal para mí, me ha enseñado mucho de cómo es Dios Padre para con cada uno de sus hijos.
Como buen Padre, otro de los regalos que nos ha dado es que el ha hecho posible que creáramos lazos familiares con muchas personas de la Familia de Schonstatt de Madrid. Participar en misiones, las jornadas nacionales, visitas de familias a nuestro Santuario de Valldoreix ha hecho posible que de corazón nos sintamos todos de una misma familia que siempre se encuentra en su Hogar alrededor de su Madre.
Vamos….que no puedo más que agradecer por todo lo que hemos recibido del Padre Carlos y pedir a María y al Señor que lo cuiden y lo guarden pobre, libre y alegre.

Casilda y Jordi.
imageMi hija Julia nos dijo tras la misa de este domingo -en la que le Padre Carlos nos dirigió unas últimas palabras como director del movimiento en Catalunya- que había sentido un dolor muy fuerte en la garganta mientras el Padre se despedía. Sorprendida, nos dijo que no sabía que la pena dolía. El Señor quiso hacernos otro pequeño regalo de última hora a través del P. Carlos: una sencilla y preciosa lección de vida a nuestra hija que solo se puede dar entregando un poco de tu corazón a cambio. Y la mayoría de lecciones que he aprendido del Padre han sido siempre a cambio de poner algo de mi corazón en riesgo.

Desde que el Padre Carlos nos dijo que dejaba de acompañar a la familia catalana hace unas semanas, muchos hemos sentido dolor, pero también hemos tenido la oportunidad de mirar hacia atrás, recordando casi 20 años de historia en común. Y lo que más he experimentado estos días es agradecimiento. Caminando con él, participando de su vocación sacerdotal desde el principio, Elisa y yo hemos experimentado un poco el ser discípulos. Tantas veces nos hemos alejado del Señor, tantas veces Jesús, a menudo través del Padre Carlos, nos ha escuchado y ha hecho arder nuestros corazones para reconducir nuestra vida. Le pedí hace muchos años al Padre Carlos que me condujera espiritualmente, pero su conducción ha sido tan respetuosa y sutil, tan natural y paciente, que la fuerte huella que ha dejado en mí no la he percibido como suya sino de Dios.
Sentimos como familia que el Padre Carlos nos ha ayudado de forma definitiva a enamorarnos y a descubrir el hondo misterio de Schoenstatt. Nos ha empujado a aspirar a ser un matrimonio santo, a poner a Dios en el centro, a no aburguesarnos. Estamos profundamente agradecidos por haber podido acogerlo en casa, por tantas risas, por tantas peregrinaciones, por tantos buenos y no tan buenos momentos, por estar siempre ahí, fiel, andando él camino y mezclándose con nuestra familia como si fuera uno más. Él es y ha sido para mí padre, pero también amigo y hermano. Doy gracias a Dios y a la Mater por haberlo tenido tanto tiempo en nuestra tierra y de este regalo solo me nace ilusión y fuerza para tratar de regalar humildemente a otros lo que él nos ha contagiado.

Santi y Elisa.

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