ORDENACIÓN DE EDUARD FORCADA EN VALLDOREIX

                                   

El sábado 2 de Junio, tuvimos el privilegio  de asistir a la ordenación de Eduard Forcada en el Santuario de Valldoreix, en Barcelona. La Familia de Shoenstatt, los amigos y familiares pudimos celebrarlo con muchísima alegría y emoción.

Eduard, muchas felicidades, y que la Mater te proteja y te cuide mucho a lo largo de este nuevo Camino.

Hace unas semanas conversando con un grupo personas a la salida de misa de 8,30, una de ellas me preguntó: ¿“Vas a la ordenación de Eduard”?

Hace unas semanas conversando con un grupo personas a la salida de misa de 8,30, una de ellas me preguntó: ¿“Vas a la ordenación de Eduard”? . Yo le dije que no  lo había pensado, que en principio no iba a ir, dado que no puedo hacer muchos planes a largo plazo. Siguiente pregunta:

– “¿Has estado alguna vez en Valldoreix?

– La verdad es que no.

No me  lo creo.!!  No te puedes perder esta ceremonia!! Con las pocas ordenaciones que hay…!  Te va a encantar!

Estuve esa noche y los días siguientes dando vueltas a la conversación y tras gestionar una serie de temas  que podrían influir en mi decisión, decidí apuntarme ya que era una oportunidad única. Como comentaba esta persona, hay pocas ordenaciones cercanas, al menos en Schoenstatt,  y ésta, era una ocasión que me ponían en las manos, y  no debía desaprovecharla.

El Santuario se encuentra en un lugar privilegiado  rodeado de pinos, de silencio, de paz.

El Obispo que presidió la ceremonia,  habló de amor…y allí lo había.

Habló de la Virgen… y allí se sentía.

Habló del Espíritu Santo…y por allí volaba.

Escuchamos las  enternecedoras palabras de Eduard llenas de cariño y emoción. Nos relató el Camino que había hecho para llegar a donde ha llegado de la mano de la Mater, arropado por su familia, sus amigos , y la Familia de Schoenstatt. Todos escuchábamos sus maravillosas  palabras emocionados mientras nos secábamos  las lagrimas disimuladamente. La paz que transmitía era impresionante, y la serenidad con que relataba sus diez años, hasta llegar a su Ordenación, era admirable.

Sólo puedo dar gracias por haber podido ir y desde luego, agradecer enormemente a La Divina Providencia por haber sacado la conversación: ¿“Vas a ir a la Ordenación”?

 Eduard , ¡Enhorabuena! Que Dios te bendiga, que la Mater te acompañe siempre, y el  Espíritu Santo te ilumine en tu Camino sacerdotal sembrando paz, luz y alegría.

Mica, Junio 2018