¿Quedamos? Encuentros matrimoniales al servicio de las parroquias

ESPAÑA, Miguel Lasso de la Vega •

Han pasado un par de años( en una peregrinación a Fatima) desde que María suscitara en los corazones de dos matrimonios de Madrid el deseo de transmitir fuera de Schoenstatt la riqueza de su pedagogía conyugal. —

Entonces sólo era una idea, la de querer ir más allá del santuario, para llegar a quienes no pueden, no quieren o simplemente no sienten la necesidad de aproximarse a él. Quizás había llegado el momento de envío, de romper los propios muros, un impulso sin explicación que sólo puede venir de Dios.

Inspiraciones desde Costa Rica y Chile

En Chile y Costa Rica , Buscaron propiciar a otros matrimonios un encuentro sencillo, fácil, perfectamente encajable en la labor pastoral de las parroquias. Nos contaron generosamente y explicaron su estructura. Nos remitieron la documentación.Y pacientemente, fueron contestando a lo largo de varios meses nuestras  dudas y preguntas.

El objetivo común era atender a las necesidades de la parroquia

Tocaba aterrizarlo a la realidad española y encontrar, por facilidad, una parroquia interesada en acoger el proyecto. Y la encontramos en la Parroquia de San Benito Menni y en su párroco el P. Jaime Alier, así como en dos matrimonios muy implicados en la vida de la misma; incluso uno de ellos había hecho también el Taller de Fortalecimiento Matrimonial, lo que facilitaba sin duda el proyecto.

Con mucho entusiasmo, poco a poco y entre todos le fueron dando forma, sumándose varios matrimonios más de la Familia, también de un modo providencial, y asumiendo cada uno un papel diferente. El objetivo común era atender a las necesidades de la parroquia, plegándose a su idiosincrasia.

 

Schoenstatt, un instrumento al servicio de la parroquia

El viernes 22 de febrero pudieron llevarlo a cabo con la participación de diecisiete matrimonios. Utilizaron como espacio la propia nave de la provisional iglesia, un sencillo barracón multifuncional, que hace que Jesús presida permanentemente toda celebración o reunión allí.

La parroquia debía ser quién pilotara el encuentro. Schoenstatt sólo debía ser un instrumento a su servicio, y así fue. El hilo conductor quedó en manos de los dos matrimonios de la parroquia, que fueron enlazando las tres partes en que se dividió, mientras cuatro matrimonios de Schoenstatt motivaban con sus testimonios y provocaban las dinámicas, pero sobre todo el diálogo en las parejas. Éste era el objetivo: entresacar un momento en la vorágine de la semana para los dos.

Con el apoyo de dos matrimonios schoenstattianos más, se actuó como auténticos camareros de un pub, con su escenario para las presentaciones y testimonios, luz tenue y música ambiental de fondo, para que todo fuera escucha y conversación.

Al final, bastó ver en los rostros la felicidad y el agradecimiento para darse cuenta de que, una vez más, la obra de María se había realizado. En los oídos resonaban las palabras del padre fundador: “Se trata de tu obra, ¡glorifícate!”. Todos partieron con la promesa de repetir este ¿Quedamos?, que es el nombre con el que se ha rebautizado a este encuentro en Madrid, y convertirlo en parte de su vida conyugal. Además, se quedaron meditando la respuesta a la cuestión que en el último testimonio se les planteó: que no os sea suficiente con ¿Quedamos?, buscad también ¿Qué damos?