Jubileo Pozuelo Jornada del viernes 18 de octubre

Este fin de semana hemos podido vivir unos días maravillosos de fiesta y celebración del 50 aniversario del primer santuario en España.

Los actos comenzaron con una multitudinaria y muy emotiva Misa de Renovación de Alianza, el viernes 18 de octubre celebrada por el Excelentísimo Obispo de Toulon, venido desde Francia. Se inició con la exposición en el altar de 50 velas, conmemorando los 50 años de vida del Santuario, que fueron acercadas altar, por todas y cada una de las ramas que formar parte del Movimiento de Schoenstatt en España. La homilía fue celebrada por D. Ricardo Bravo que concelebró hace 50 años la bendición del Santuario de Pozuelo. Fueron muy emotivos sus recuerdos de cómo fue el inicio de la Comunidad de Schoenstatt en España. Destacó entre otras cosas dos ideas para mantener con fortaleza nuestro vínculo con la Mater los próximos 50 años: la fidelidad a la Mater y a nuestra Alianza con ella y el espíritu de oración.

Acabada la Homilía, y tal y como ocurrió hace 50 años, fue la Mater, que salió del Santuario en un trono, la que fue al encuentro de todos lo que se encontraban en la celebración para renovar la Alianza.

Acabada la Eucuarístía y ya bien entrada la noche, alumbrado por las 50 velas con las que comenzó la celebración, la Mater procesionó desde el Centro de Peregrinos hacia el Santuario, donde cada uno de los presentes pudo tener una momento íntimo frente a ella. Durante el camino se recordaron las tres gracias que regala el Santuario; cobijamiento, transformación y envío. Una vez la Mater llegó a la puerta del Santuario, se realizó una muy emocionante y conmovedora ceremonia de renovación de la Alianza de Amor.

Tras la ceremonia de la renovación, la Mater volvió al Santuario y comenzó la exposición del Santísimo y la adoración nocturna, donde tanto el Señor como la Mater estuvieron acompañados por multitud de fieles, y representantes de todas las ramas del Movimiento, durante toda la noche con cánticos y oraciones, cerrando así un día tan especial.

Borja Betrán y Sandra León